El Número de Partículas LDL: La Métrica Oculta que Explica el Verdadero Riesgo Aterosclerótico en la Dislipemia

El c-LDL como objetivo terapéutico tradicional

Históricamente, el c-LDL se ha mantenido como el principal objetivo terapéutico en la prevención de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVA), con la meta de reducir su concentración plasmática lo máximo posible. Sin embargo, la prevalencia del riesgo residual, incluso en pacientes con niveles de c-LDL dentro del rango óptimo, ha obligado a la comunidad científica a buscar biomarcadores más precisos.

Figura 1.

El Liposcale Test® y el análisis avanzado de lipoproteínas

El Liposcale Test® responde a esta necesidad al ofrecer un análisis avanzado de lipoproteínas basado en la espectroscopía de Resonancia Magnética Nuclear (RMN). La RMN permite la determinación directa de la concentración de partículas (p-LDL), el tamaño (diámetro) y la composición de las lipoproteínas. La razón por la que estos parámetros son superiores al c-LDL reside en la física subyacente del transporte de colesterol y el proceso aterogénico.

El potencial aterogénico de una lipoproteína está determinado por su número, tamaño y composición. Cada partícula LDL contiene una única molécula de Apolipoproteína B (ApoB), lo que convierte la medición del número de partículas (p-LDL) en un indicador más directo y preciso del número total de lipoproteínas aterogénicas que circulan en la sangre,,. Por su parte, el c-LDL solo mide la cantidad total de colesterol contenida en esas partículas, ignorando su número total.

Discordancia c-LDL: p-LDL en la dislipemia aterogénica

En el contexto de la dislipemia aterogénica (DA), común en la diabetes mellitus (DM) y el síndrome metabólico, la concentración de p-LDL puede estar claramente incrementada a pesar de que el c-LDL sea normal o solo discretamente elevado. Esta discordancia c-LDL:p-LDL es crucial, ya que un c-LDL normal con un número elevado de partículas implica que estas partículas son predominantemente pequeñas y densas (sdLDL)

Razones del alto potencial aterogénico de las sdLDL

Las sdLDL poseen un potencial aterogénico elevado por varias razones:

1. Mayor retención arterial: Las partículas LDL más pequeñas penetran en mayor número la pared arterial y sufren mayor retención y modificación en la íntima, el evento primario en la aterogénesis.

2. Mayor susceptibilidad a la oxidación: Las sdLDL son más susceptibles a la oxidación,, y la oxidación de las LDL es un paso clave en el desarrollo de la placa aterosclerótica.

3. Menor afinidad por el receptor LDL: Las sdLDL tienen una menor afinidad por el receptor LDL, lo que contribuye a que permanezcan más tiempo en la circulación.

Evidencia epidemiológica y valor predictivo del número de p-LDL

Estudios epidemiológicos a gran escala han demostrado que el número de p-LDL predice mejor los eventos cardiovasculares que el c-LDL. Por ejemplo, en el estudio Framingham Offspring, la concentración de p-LDL demostró ser un indicador más sensible del riesgo de ECV. Además, el análisis de las subclases mediante RMN ha mostrado que las LDL medianas estaban positivamente asociadas con incidentes cardiovasculares, coronarios y accidentes cerebrovasculares.

Aplicación clínica del Liposcale® en poblaciones de alto riesgo

El Test Liposcale® permite a los médicos identificar esta DA en poblaciones de alto riesgo como aquellas con Diabetes, obesidad, síndrome metabólico o hipertrigliceridemia. Al cuantificar el número de p-LDL y determinar si el perfil se inclina hacia un predominio de partículas LDLD pequeñas y densas, la prueba ayuda a evitar la subestimación del RCV, lo que es crucial en la toma de decisiones terapéuticas y de prevención, incluso cuando el c-LDL está en valor objetivo.

De hecho, el incremento del número de p-LDL se ha asociado con el infarto de miocardio, el ictus isquémico y la enfermedad arterial periférica. La evidencia sugiere que la monitorización terapéutica basada en el número de p-LDL permite una mejor valoración del riesgo residual.